Bueno, tanto grito se debe a que ayer cumplió 10 años mi hijo menor. Hace un mes mi hijo mayor cumplió 11 y creo que me devore medio pastel yo sola, ya que para él hubo dos pasteles y uno era de chocolate.
Pero ahora...... =D Me siento tan bien, porque cuando llegamos al mediodía de la escuela y mi madre sacó del refrigerador ese pastelote de chocolate con crema y fresas... lo vi y me dije... "mira, que bonito pastel, a mijo le va a gustar mucho y yo lo acompaño con una fanta zero para celebrar" (ya que cuando quiero sentir un postre le doy traguitos a la fanta zero que es un refresco de naranja sin calorías) y todos comieron en la mesa su rebanada de pastel y yo veía feliz a mi hijo disfrutar de su pastel de cumpleaños mientras me tomaba sin remordimientos mi fanta zero.
Cuando nos levantamos de la mesa, me dio gusto que no sufrí.
Y si no sufrí es porque el peso que he perdido en esta ocasión me ha costado y lo estoy cuidando y es más importante para mi cuidarlo que echar a perder mi dieta por una rebanada de pastel.
Así, que por esta ocasión... he vencido la programación vieja que tenía en mi cerebro que celebrar una ocasión especial significa una comilona.
No se si el día de mañana piense o reaccione igual, pero hoy por hoy... Vida, nada me debes... Vida, estamos en paz.

Felicitaciones por superar esa tremenda tentación. Ojalá no haya sobrado nada para que no tengas nada que te tiente en la nevera.
ResponderEliminarMucho ánimo.
ahhhh mira que fuerte eressss mujer!!!! mil aplausos para ti...a mi por favor no me pongan un pastel en frente por que no resissssssssssssssto...bien hecho...por que lo que cuesta perder unos gramossss ehhh.
ResponderEliminarUn besote y felicitaciones a tu pequeño ;)
Hola Fe, gracias por tu comentario, y si creeme que disfruto mucho mi estancia en la uni :P
ResponderEliminarY hey felicidades por tu fuerza de voluntad, creo es parte importantísima en esto, por que si no estas decidida nada mas no se da, ánimo y si se puede!!!
Éxito ;)